Sometimes I Sit and Think, and Sometimes I Just Sit – Courtney Barnett (2015)

courtney barnett

Pues eso. Que a veces se sienta y piensa, y a veces el pensar lo deja para otro rato. Esta es su jugada. Te explicará su vida, su momentum, la circunstancia o su nada.
El Rocanrol. Es su evangelio, su óptimo plan de comunicación. Explica tus quebraderos de cabeza, esos novietes coñazos que no funcionan, la felicidad que recarga tu estado de ánimo (hasta vaciar la batería), los problemas que acaban volando por la ventana, la peña plasta que conocemos y que, como no podemos exterminar, nos contentamos con acribillarles con palabras malvadas. A eso se dedica Courtney, o lo pretende sin que se note. Porque se impone el asunto punk de una edad tirando a baja y la mala leche que provoca este mundo de tiranos a los que disparamos desde la trinchera del sexo, drogas y el rocanrol. En fin, para adelante, dice ella y nosotros respondemos que vale, que la esperamos. Ella dice que lo intenta y nosotros que vale. Rock, punk, insolencia y si ya está inventado es lo de menos. Debajo del edredón, esconde el martillo. Y cuidado con los dedos y con lo que tocamos. Ojo por ojo por ojo por ojo. Cometer errores y odiarse un rato, que incluso hasta tiene algo de actitud deportiva. Aunque el asunto de provocar está bastante pasado de moda, parece que sigue funcionando. Entretanto, lengua suelta, indolencia, insolencia, energía y a quien le toque recibir su carga de ironía, que se aguante. El mundo es muy grande y tampoco iremos a Australia a saber quien es la víctima propiciatoria. Courtney no pide mucho. Nosotros, tampoco. Y si exigimos, ya sabemos lo que hay… dos piedras. Y hasta el siguiente disco.

Aquí una reseña de Pitchfork, aquí un conocimiento

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