At Least For Now – Benjamin Clementine (2015)

“Por ahora”, titula el disco, como queriéndonos decir que hasta aquí hemos llegado. Como preparándonos para una próxima entrega desde esa arrogancia, marca de la casa de los que vislumbran la cima y van a por ella. Benjamine Clementine (7/12/1988, Londres) y su poético “At Least For Now” pone en el mapa su talento de reemplazo ahora que algunos históricos van abandonando la sala. Lo tiene todo y lo deja claro en su primer disco. Voz, melodrama, sangre, ganas. Clementine tira con bala contra los sentimientos que se muevan por su campo de tiro. Añadamos al currículum una infancia atormentada, una adolescencia vagabunda entre Londres y París, una pasión por la poesía y la lectura de incunables, otra por la música, el conocimiento técnico del piano que permite la composición a gran escala, escribir y que las cosas salgan prácticamente solas. Aplicado el sentido natural del artista, sus canciones ruedan sin impostar. La biografía parece de película, dejando al compositor listo para la leyenda, en pos de la tragedia o del final feliz, según decidan el alma y los condicionantes. Un poco a la manera del soulman actual Charles Bradley, que también las pasó canutas hasta deshacer el entuerto. ¿Es ésta una condición indispensable para componer? No. Pero los libros están llenos de sus casos, vidas desgraciadas y contenedores, auge, caída y patada.Triunfos mal digeridos, drogas y rocanrol, y mientras tanto, a darlo todo. O a dejarte exprimir por el cazatalentos avieso. De Mozart a Kurt Cobain. ¿O es tan solo una excusa? Que también. Aquí, Clementine tiene su sello. Escuchas su música y entiendes la diferencia. Su historia, la voz y la presencia. Otra cosa es escuchar sin detenerse en las anécdotas. Pero si pones la oreja, te llevas su voz y entiendes. En fin, lo de siempre.

I Benjamin
I was born
So that when I become someone one day
I always remember
I came from nothing

La historia según jenesaispop

La música:

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