2015 – El gusto es mío.

No me gustan las listas de éxitos, ni esa manera grosera de marcar paquete de “mira lo guay que soy y el buen gusto que tengo”. Ni el mira cuánto sé, me interesa. Ni aquello tan sobado del siete-ciencias que sale a decir que la cosecha de este año ha sido una mierda. Compartir momentos, quizás sea eso. Lo que ha dado de sí este 2015.

courtney barnett

Courtney Barnett – Sometimes I sit and think, sometimes I just sit
Irreverente y punk, joven y salvaje, la gasolina necesaria para que esto no pare.

FFS
FFS – FFS
Fans y seniors supervivientes compartiendo necesidades. Sparks & Franz Ferdinand a la conquista del mundo. El gusto es de ellos.

capricho de elche

El Niño de Elche – Voces del Extremo

El eclecticismo como respuesta, como la llave que abre todas las puertas. Reivindicación y trance jondo

Alabama Shakes – Sound and Colour

No pidas más. Es lo que ofrecen. Raíz mascada por el tiempo. La pureza de los hechos. Masticado de hace décadas. Alma, le llaman.

Crudo Pimento – Fania Helvete

Rock en la Frontera. Murcia Y Minimalismo de ideas. Extremos y Pimientos. Quien no entienda, lo consulte a su santero favorito.

john-grant grey ticlkes

John Grant – Grey Tickles, Black Pressure

Ha vuelto el Oso. Un tiro seguro para los que disfrutan de su estilo de cantautor bailable. Un horror para los que no entienden nada de nada.

blur magic whip

Blur – Magic Whip

El oficio como bandera, los años de experiencia como sello. Sobrevivir al desgaste con un Pop que suena como su nombre.

Hidrogenesse -Roma

Música para parejas. La cantidad justa de amor e ironía repartida. Su música escapa de esa tontería llamada ideología.

Share Button

Sometimes I Sit and Think, and Sometimes I Just Sit – Courtney Barnett (2015)

courtney barnett

Pues eso. Que a veces se sienta y piensa, y a veces el pensar lo deja para otro rato. Esta es su jugada. Te explicará su vida, su momentum, la circunstancia o su nada.
El Rocanrol. Es su evangelio, su óptimo plan de comunicación. Explica tus quebraderos de cabeza, esos novietes coñazos que no funcionan, la felicidad que recarga tu estado de ánimo (hasta vaciar la batería), los problemas que acaban volando por la ventana, la peña plasta que conocemos y que, como no podemos exterminar, nos contentamos con acribillarles con palabras malvadas. A eso se dedica Courtney, o lo pretende sin que se note. Porque se impone el asunto punk de una edad tirando a baja y la mala leche que provoca este mundo de tiranos a los que disparamos desde la trinchera del sexo, drogas y el rocanrol. En fin, para adelante, dice ella y nosotros respondemos que vale, que la esperamos. Ella dice que lo intenta y nosotros que vale. Rock, punk, insolencia y si ya está inventado es lo de menos. Debajo del edredón, esconde el martillo. Y cuidado con los dedos y con lo que tocamos. Ojo por ojo por ojo por ojo. Cometer errores y odiarse un rato, que incluso hasta tiene algo de actitud deportiva. Aunque el asunto de provocar está bastante pasado de moda, parece que sigue funcionando. Entretanto, lengua suelta, indolencia, insolencia, energía y a quien le toque recibir su carga de ironía, que se aguante. El mundo es muy grande y tampoco iremos a Australia a saber quien es la víctima propiciatoria. Courtney no pide mucho. Nosotros, tampoco. Y si exigimos, ya sabemos lo que hay… dos piedras. Y hasta el siguiente disco.

Aquí una reseña de Pitchfork, aquí un conocimiento

Share Button