Freak Out – Frank Zappa & The Mothers Of Invention (1966)

I sit and laugh at fools in love
There ain’t no such thing as love
No angels singing up above today
“I ain’t got no heart”

freak out cover

Lo tituló “Freak out” para aclarar sus intenciones desde el principio. Escandalícese, vuélvase majareta, pierda los nervios con las madres de la invención. En 1966 lo etiquetarían como progresivo la prensa especializada que querría dárselas de moderna, incomprensible por aquellos que no entendieron y lo dejaron estar sin perder tiempo, una mierda los que miraron con odio la galleta de vinilo después de dejarse sus dólares en una compra a ciegas, subversivo por aquellas mentes reaccionarias que buscaban comunistas y pervertidos debajo de las piedras. “Freak Out“, era el título. La provocación respondía seguramente al hartazgo del joven Frank Zappa, líder de los Mothers, por una sociedad idiotizada bajo el influjo de un movimiento hippy (o yippie) domesticado por los mass-media y la caja registradora de la sociedad de consumo. Un repaso al repertorio de la época y otro al del disco y parecen mundos paralelos, el estándar y el paranormal, incapaces de reconocerse frente al espejo. No flores, no besos, ni aullidos a la luna. Si acaso gritos de dolor pidiendo penicilina. Muchos descubrieron que los piojos también lucían.

freak out in the middle

Hey, you know something people?
I’m not black
But there’s a whole lots a times
I wish I could say I’m not white
“Trouble every day”

 

Lo grabó en marzo y lo editó en julio y pasará a la historia por ser el primer disco doble de la historia del pop. Como mínimo. Como si hubiera querido subir la apuesta de sus rivales, vendedores de discos como rosquillas. Encima encontró a la gente del sello Verve que confió en sus habilidades compositivas, aunque ignoraran de primeras que fueran a ser tan malvadas o retorcidas (llámenlas como quieran). Los de la compañía de discos ¿se fijaron sólo en las melodías y no pusieron atención en las letras? Porque las tonadas suenan como los éxitos del momento, hasta que un kazoo rompe la melodía, o son unas marimbas enloquecidas, o un coro pierde el control del falsete y se dispara o alguien pregunta con un aullido qué quién es el cerebro de la policía. Y cuando parecía todo oído y bajo control, la banda insiste en ser una roca y pedir ayuda, como si llevaran dentro a los ídolos del momento Simon y Garfunkel con ganas de soltarse de tanta rigidez y posado para la prensa. Y cuando pensaban que lo tenían todo oído, cierra el disco una sinfonía acapela de 12 minutos. ¿Qué se podía esperar de alguien que de niño pidió para su cumpleaños una conferencia telefónica con el músico vanguardista Edgar Varese?

freak out back cover

“Because
I’m not satisfied
Everything I’ve tried
I don’t like the way
Life has been abusing me”
“I’m not satisfied”

En 1966 comenzaron a abrirse nuevos estilos musicales del viejo rock, el twist, el doo-wop, el country, el soul y el blues. El “Revolver” de los Beatles, el “Pet Sound” de los Beach Boys y “Blonde on Blonde” de Bob Dylan marcaron caminos hacia nuevos horizontes. Imagino que los novatos Mothers of Invention se vieron obligados a batirse el cobre con los más locos de la parte baja de la clasificación, como los oscuros Monks, los maníacos 13th Floor Elevators, con los ingenuos Byrds de “5th Dimension”, quizás con los Love del “Da Capo”, o con el garaje contundente de The Sonics. Quién sabe. Imagino que Frank presintió el fracaso si quería sobrevivir imitando a los Stones, a los Beatles o los Beach Boys. Por ello decidió inventar un estilo hecho de trozos diversos de otros estilos, de opera, jazz, rock, doo-wop, surf, música concreta, etc Lo que fuera que sumara oyentes, seguidores y finalmente compradores de discos y entradas de conciertos. Una escucha al disco (o dos o tres) ejemplifica la intención. Zappa va echando al bote todas esas influencias para batirlas y conseguir ese engrudo que a veces entra fino pero a veces sabe demasiado ácido o fuerte. Al final, quince canciones para que uno se haga una idea de lo que quiere. 15 canciones que son un himno a la supervivencia, una visión de futuro, una oda al disparate en tiempos del amor homologado por convenio. “Venid todos a mi cueva, alejaos de toda esa mierda”, parece cantar Zappa, “escoger la mía que es auténtica”, insiste desde esa reverberación del infierno que domina el sonido del disco. Así comenzó lo suyo. Un montón de discos posteriores de Frank Zappa miran a este a los ojos sin que la vergüenza asome. “Freak Out” aguanta con solidez el paso del tiempo sin que se le arrugue una coma. Sus quince canciones esperan que tus orejas le den una escucha.

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Blonde on Blonde – Bob Dylan (1966)

L’assumpte aquest fa ara cinquanta anys i segueix passant com si res.

blonde bylan

Un doble àlbum després del mític “Highway 61 Revisited” que va destarotar les estructures de la industria musical amb aquella demostració de poder comercial inesperat. Quan ningú s’ho esperava va treure el nas per quedar-se. Coses del lloc i el moment oportú i d’una ambició desmesurada. També per talent i per una mala llet a flor de pell com tema d’inspiració. En mig de les flors i les violes, tothom es preguntava com podia progressar amb aquella veu nasal i una barreja d’estils tan poc ortodoxes com el country blanc, el ritme i blues negre, l’esperit beatnick (encara present), amb aquelles lletres críptiques que buscaven saldar comptes amb vells enemics de la vida diària. Dylan sempre va ser un avançat, un pioner de les anomenades tendències com abans ho havien estat els bluesmen i els homes del jazz. Ell va exercir de punk abans que altres vinguessin a trinxar-ho tot de manera homologada. Ell va canviar el paper de bard promesa pel practicant del desvergonyit rocanrol quan els moviments de protesta ja el tenien al sac i bell lligat per fer seva la seva imatge. Doncs, no.
Després del mític disc de l’autopista, va trigar res a treure aquest doble que buscava la reafirmació dels motius que l’havien dut fins allí. Amb la intensitat rebaixada, diuen els experts, aparcant la intensitat roquera de l’anterior per un to més amable del present, quan va substituir Michel Bloomfield per Robbie Robertson. Igualment, el disc sona a restes de l’anterior i aquesta eufòria compositiva que pateixen les llegendes en la seva època adolescent. L’aire malparit i accelerat de l’anterior perviu en aquest “Blonde on Blonde” perquè viatja dalt de l’onada que arrasa amb les resistències reticents que es preguntaven qui és aquest paio que canta tan malament. Només calia parar l’orella per saber que no parlava de tu, o potser sí, malgrat no fossis tu l’objecte del seu enuig.


With her fog, her amphetamines, and her pearls.


Bob Dylan 1966 – Just Like a Woman por kulp11–

Blonde on:
Allmusic

BBC

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