Sonet 70 – William Shakespeare

Pels difamadors de la vida, unes paraules del vell Will sobre aquesta malaltia d’anar fotent els altres amb embulls i mentides.

Quan siguis criticat, no és pas el teu defecte;
La calúmnia contempla la bellesa amb recel:
aixeca la sospita a dins del cor abjecte,
i sempre veu un corb en l’aire dolç del cel

Mentre tu siguis bo, la calúmnia és el fang
que demostra el teu mèrit. El temps t’ha percebut.
El cuc del vici busca el dolç capoll més blanc,
i tu mostres ben pura la teva joventut.

Les embosques dels anys més joves ja han passat
i no t’han assaltat o, si ho han fet, vas vèncer.
Tot i així cap lloança tindrà capacitat
per fer callar l’enveja, cada dia més densa

Si la sospita no emboirés el teu aspecte,
d’infinitat de cors tindries el respecte

& Dylan

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The New Breed – Jeff Parker (2016)

Uno de los discos del 2016
I un dels disc del 2016 segons The Observer

Un punto de partida de categoría, con los fríos y metódicos Tortoise en el saco, también de la fría Chicago, que en su momento fue base de operaciones del artista, buscar los sonidos desde el centro del alma, también del corazón, probar Los Ángeles como otro escenario donde practicar la cuadratura del jazz, quizás tenga más salida en el desierto actual del negocio discográfico, centrarlo todo en la guitarra como instrumento mayor, añadir utensilios propios de otros estilos, que podrían ir del hip-hop al post rock, experimentar en el bucle de la música, esa manera de retroalimentar el estilo haciendo chocar influencias en el núcleo. Escuchar lo que llevamos en el corazón, lo que hemos cargado con los años, un repaso a nuestra conciencia musical. El disco toma altura casi sin quererlo, desde la primera escucha; la guitarra de Parker lidera el invento, le acompañan, una batería, un bajo y un saxofón. Suena clásico, como ese post-bop de finales de los cincuenta que merodeaba inquieto los márgenes del jazz buscando salirse del cuadro. Habla la improvisación que hace correr los dedos con el aliento contenido. Lo hacen sonar tan urbano como todos esos discos pretéritos que salieron en cadena en uno de los momentos más brillantes de la producción discográfica. Negro, brillante, azul, cerebral. Como esos clubs que sonaban, uno detrás de otro, con sus carteles hechos de bombillas, animados por futura leyendas del estilo. Azuzado por esa leyenda, que imagino debe pesar como una losa, Parker está obligado a probar e incorpora lo que encuentra en el ambiente, el hip-hop que señorea por Los Ángeles, los viejos trucos que utilizaron Tortoise a principios de los 90’s cuando despuntaron en la escena musical. El arte del sampling que le hará llegar donde no llegan los instrumentos convencionales. El asunto es no parar, ir probando con lo que tenga a mano. Ofrecer algo a cambio de ese momento de escucha y reflexión.

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Sexual Healing – Marvin Gaye / The Hot 8 Brass Band (1982 – 2015)

Triple platí i sis milions de còpies venudes del disc per haver de morir. Després d’anys i panys d’arrossegar-se pel món de la música, la llegenda dels 60’s Marvin Gaye tornava a la primera plana amb aquest triomfal “Midnight Love” per acabar de mala manera. Un record pel Fèlix Fernández de Castro cada vegada que l’escolto en aquelles matinals de dissabte fent deures de periodisme a casa seva.

. Un exemple, també, que amb una bona cançó pots fer de tot.

Get up, get up, get up, get up!
Wake up, wake up, wake up, wake up!

Oh, baby now let’s get down tonight

Ooh baby, I’m hot just like an oven
I need some lovin’
And baby, I can’t hold it much longer
It’s getting stronger and stronger

And when I get that feeling
I want sexual healing
Sexual healing, oh baby
Makes me feel so fine

Helps to relieve my mind
Sexual healingbaby, is good for me
Sexual healing is something that’s good for me

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Rock Springs – Richard Ford (1987)

“El pensaba que ella regresaría un día al hogar, y que la vida volvería a comenzar. Pero yo me había hecho a la idea de que las cosas acaban y jamás vuelven a empezar, lección nada difícil de aprender cuando no se ha visto sino eso en el entorno. Y en aquel momento me pregunté únicamente si mi madre me había mentido alguna vez, y – si lo había hecho – en qué…”

rock-springs

Richard Ford reflexionaba hace unos días sobre la victoria del presidente Trump en un artículo en El País. Podemos darle las vueltas que queramos, pero siempre ha ocurrido igual con los candidatos favoritos y los pretendientes.Damos el éxito a uno y gana el otro. Pasó con Ronald Reagan ¿Cómo van a poner a semejante actor chusco de presidente? Lo fue. Llegó Bush padre para aprovechar el derrumbe del muro soviético y encendió el asunto árabe. Llegó de Arkansas el outsider Clinton para batir contra pronóstico al héroe de la guerra del Golfo. Ocho años después, reaparece Bush padre reencarnado en el hijo para derrotar al glamouroso Al Gore y continuar con la faena en Oriente Medio. Ellos, quienes sean, se lo guisan y se lo comen, esperan su turno para sus ocho años limitados de mandato. Esperan sabiendo que les llegará la tanda. ¿Cómo podía ganar Trump? Pregunten a sus ciudadanos. Seguro que muchos dirán que les importa un rábano.

Ford se pregunta por el fracaso cuando en el 87 describió las causas en los cuentos de este “Rock Springs”. Vidas devastadas sin principio ni fin, vidas elementales en cuanto a necesidades básicas, sobrevivir con el dinero justo, cualquiera de sus personajes podría aseverar que sin el mañana vivirían mejor. Repetición automática de los errores, delinquir, engañar sin cargo de conciencia, porque los planes son los que son. La gente de sus historias, practicantes de un carpe diem nihilista, no van a esforzarse por encontrar una solución. Ni aún menos ponerse a arreglar el país. Motel, coche robado, fantasías de minas de oro. Cambiar de faena, de un bar a una bolera o a una granja, de pareja, aquella por aquella otra que está igualmente desesperada. Reincidir. Robar. Aceptar la condena y hasta que le liberen. Venir de una guerra, meterse en otra y perder, por supuesto. ¿Cómo a esta gente va a importarles lo que pase en la Casa Blanca? Leyendo el libro vemos a Trump como una proyección social de esa gente, esa gente que no vota, por supuesto, que debe despertar el jueves de la votación preguntándose si hay algo importante qué hacer hoy y no recordar. ¿Realmente les va importar quién mande? Y por lo que parece son legión. A partir de aquí, los grupos de presión de arriba se reparten el pastel. Ocho años unos, ochos años otros. Y no hay más cera que la que arde.

Eye of a hurricane, listen to yourself churn.
World serves its own needs, dummy, serve your own needs.
Feed it off an aux speak, grunt, no strength.

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