Música per tancar el Maig

Django Django – Django Django (2012)

Els quatre Django recullen l’instrumental i el repertori y comencen a pujar com fan els sherpes d’avui que fan l’Everest. Cordada, motxilla, piolet, camp base, menjar de llauna, sac de dormir, que demà atacarem la cresta d’allà davant. Hi ha dies que els surt millor, d’altres, pitjor, amb el risc que implica caure, risc que, pel que sembla, no els roba el son. A la seva. Una cançó i una altra, amb la seva experimentació de butxaca, els cors tàntrics, el bombolleig d’uns arrengaments, el niló de les guitarres i les panderetes, els Django avancen pel mapa de la música amb un rumb concret. Destí? Parar l’orella cantonada amb no t’estressis que no val la pena.

Django Django: Default

Moon Duo – Mazes (2011)

Garatges a la Lluna? I manca d’oxigen, fuzz eixordador, serrells i ulleres de sol, samarretes a ratlles, botines de pell, pantaló estret, barbes de poetes beatnicks, expressions suficients que freguen el fàstic, garatges plens de fum i buits de motors, sostres baixos, pensaments universals, droga, llum estroboscòpica, fredes parelles de ball, bigotis incipients, acne juvenil, llibres d’Aleister Crownley, joc d’escacs quan tot és avorrit. Garatge a la Lluna? Surf entre craters i pols estel·lar.


Moon Duo: In the Sun

Trust – TRST (2012)

Podríem parlar de confiança pero també de dignitat. Quan et decideixes per un estil gastat fins a les escorrialles i no et flaqueja el pols ni perds l’aire. Mires endavant amb l’orgull en els teus pòmuls prominents i comences a tirar per a la passarel·la·la de la teva vida sense que et fallin els turmells. Cal que vigilis amb els talons, de no trencar-los a la primera d’un mal pas, que el maquillatge no t’irriti la pell, repassar-te els cabells fins que et quedin llisos i elèctrics. I que la teva mirada ho digui tot quan l’ofereixis a l’audiència. Ets el millor i d’aquí ja ningú no et baixarà.

Trst : Bulbform

Share Button

Lo que tiene tener Talese

“El periodismo de hoy no es malo por corrupto, sino por ignorante; tiene tantas dosis de soberbia que cree que sabe todo lo que ignora”.
Gregorio Moran: “De Andreotti a Beppe Grillo (y 3) 25/5/2013

Al final del libro “Retratos y Encuentros“, su autor, Gay Talese, explica que, siendo él un novato, sus jefes del New York Times lo condenaron a galeras por el desinterés que mostró por los asuntos políticos. Lo tuvo claro desde el principio:
“Para disuadirme me asignaron el cubrimiento político de la asamblea legislativa de Nueva York en Albany, donde debería escuchar las mentiras y los comunicados sin sentido de los políticos y darlos a conocer como ‘noticias’. No fui capaz de hacerlo”.

A vueltas con nuestra prensa, se ha acabado por imponer el clientelismo. Es vox populi. La lectura diaria de determinadas columnas de opinión sugiere jugadas de ajedrez, según quién mueva los hilos. La esfera política se ha impuesto a la ciudadana y la prensa interesada actúa de correa de transmisión que ha substituido el objetivo número uno del periodismo, dar la noticia, por el comunicado. Una generación de periodistas, la actual, se ha malogrado por aquello de obedecer a sus mayores que son responsables de esa pérdida de los dominios de la información a cambio de una subvención o del trozo de pastel que hayan prometido desde arriba.

Talese de nuevo:
“He evitado escribir sobre las figuras políticas, dado que el interés que despiertan es siempre pasajero: son personas anticuadas, víctimas del proceso de reciclaje de la política, seres perdidos si dicen abiertamente lo que de veras piensan”.

Talese habla de curiosidad, de dar voz a quien no tiene, de buscar la historia en la gente sin rostro, en dar con la noticia fuera del foco que ahora acapara la política con tesón maquiavélico. El ciclo irrompible. Los partidos se hablan a través de la prensa, hablan con indicadores y bancos y corren a mirar sus índices de popularidad. Nos han echado del debate, la prensa amiga se ha quedado con nuestro interés y no nos lo ha devuelto. Por la vía de la subvención anual, actúan desde la vertiente políticamente correcta. Sin riesgo de lesión. El periodismo de cualquier color, salvo honrosas excepciones, se encuentra en la UVI. Saldrá de esta, seguro, cuando se regenere. Por la Madre Naturaleza que todo lo puede.

Talese, otra vez:
“Nunca escribí sobre nadie por quien no sintiera un grado considerable de respeto, respeto que es manifiesto en los trabajos que me tomo en mi escritura y en tratar de entender y expresar sus puntos de vista y las fuerzas históricas y sociales que conformaron su carácter, o falta de carácter”.

Share Button

Dennis Wilson – Pacific Ocean Blue (1977)

 

Uno de esos discos out of time. Corría el 77 y el mundo se afanaba a peinarse la cresta cuando el que fuera batería de los Beach Boys va y se saca este “Pacific Ocean Blue”. En su melopea particular. Ahí donde estuviera, encerrado con sus juguetes. Sin enterarse de lo que estaba pasando ahí fuera. Ni importarle, vamos. Un disco que suena a solera; sincero y clarividente. Que rezuma California por todos los surcos, a viejas glorias decadentes tiradas en un suntuoso salón que se cae de viejo. Corriendo en albornoz por un jardín que necesita la mano del jardinero para que todo, el verde incluido, reviva. Adherida la vida a una botella de lo que sea. Pero también suena a muchos años de profesión. Mucho escenario y momento brillante. Sin ambages. Y sin importarle la opinión. Es un disco de alma castigada, dolorida por esos años de sonrisas postizas hasta el cansancio, de camisetas de rayas y pieles tostadas en unas carnes que se han apagado. El disco suena a esa terapia sin manías que muchos músicos buscan para salvar la vida. Reconducirla por ese camino tortuoso de curvas y más curvas que nunca se acaba.
Puede decirse que lo intentó.

 

dennis en orange

Share Button

Corona d’espines

rodilla 1

Un ruixat de matinada desvetlla el dolor
Migranya i corona d’espines
El calmant fa tard. L’insomni convida.
Soroll d’agulles,
trepitjar-les fins a la claror.
Estúpid sol.

Les deu del matí
Algú rossega en el silenci del menjador
Bou d’ulls caiguts.
Glop, mossegada i empassa;
esmorzar i la premsa del dia.
Calmós, sospira.
La cadira cruix quan belluga.
El seu batec de fusta, se suposa.

Migdia i Ibuprofeno
Corona d’espines
i el bou que mira
Cor de fusta
Desert entre els dos
Dolor, engrunes i xarel·lo.
No trona però encara plou.

Share Button