1976 – 2016

muntatge

Teníamos catorce años en el 76, Franco llevaba muerto unos meses y sus sucesores se afanaban en desmontarle el tinglado a pesar del atado y bien atado. Esperando el momento, los nuevos dieron impulso al recambio generacional, prometiendo respetar el legado (y las pensiones respectivas) mientras acompañaban a las momias a la puerta de palacio, pidiéndoles que por favor se taparan no fueran a coger un catarro. Imagino que abriría la comitiva Fraga, pero le tomó la delantera Adolfo Suárez. Según explica Javier Cercas en “Anatomía de un instante“, Suárez se trabajó el favor de Juan Carlos I, cuando, ejerciendo de director de TVE, le organizó al futuro rey un lavado de imagen para que el país le aceptara como futuro jefe del estado. A dedo le puso, vestido de almirante, como Franco hizo con él. Y en diciembre de aquel 1976, el estado votaba en referéndum exprés a favor de la reforma política. Recuerdo la campaña, con el cartel pidiendo el SI en sutil verde y el “Habla pueblo Habla” hippy de la sintonía con esa letra para convencer idiotas, cuando el país también pedía otro cambio de ritmo, aunque lo pilotaran antiguos funcionarios del Movimiento. Leía en La Vanguardia que, a pesar de la llamada a la abstención de los partidos que aún en situación ilegal ya se mostraban por las calle, en Catalunya votaron a favor un 92% de la población. Puedo imaginar el escrutinio maquillado al alza, más que nada para meter a todo el mundo en el brete, que Europa viera que nos integrábamos, que los militares y ultras supieran que nada tenían qué hacer, y a los supuestos radicales de izquierdas, que salían de las sombras y del extranjero, que supieran que les esperaban para negociar el futuro del futuro pastel. Cosas de esas. 1976. Un disgusto para mi abuela materna que solía decir de Franco que había cogido a España en alpargatas y le había calzado zapato. Mi abuelo materno, comandante policía en la reserva desde hacía un montón de años, no recuerdo que lo encajara de ninguna manera, vallisoletano de los que siempre parece llevar el sol de cara, achinaba la vista y callaba ante las nuevas circunstancias que les iban llegando y que ya vivieron antes de la guerra, como la legalización del partido comunista del archivillano Santiago Carrillo.

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1976. Teníamos catorce años y éramos razonablemente felices si quitamos el asunto académico que a algunos se nos comenzó a atragantar. Mucha exigencia en la escuela, que luego serviría para sacarme Periodismo con el mínimo esfuerzo. Tampoco demostraron mucha ciencia en la escuela (o poco ojo) sobre cómo tratar aquel despertar de los catorce años mientras el país comenzaba a sacarse de encima el muerto del franquismo. La vida desbordó en la calle y, aunque el estado y sus poderes, o la propia represión de la gente, hicieran por evitarlo, el barullo entró en las casas y cambió determinadas simetrías en las relaciones. El miedo, por ejemplo. Recuerdo los asesinatos perpetrados por la extrema derecha, al ejercito amenazando, la policía repartiendo palos. El terrorismo de ETA, FRAP o GRAPO que cada vez que actuaban nos ponían la soga al cuello. Pasaron cosas, rozamos el larguero, pero imagino que el entusiasmo espontáneo e incontrolable de la ciudadanía por lo nuevo evito el baño de sangre que algunos pretendían. Porque aquello pudo acabar en una carnicería. Imagino a Occidente actuando sobre todo en la Zarzuela para que el país no involucionaría y soltara amarras del pasado. Tengo la sensación, como mínimo en mi caso, de madurar con el discurso y la palabrería mientras el orden social franquista nos seguía tratando como a niños. Mi padre traía a casa los libros de Ediciones Ruedo Ibérico que trataban de la guerra civil y del anarquismo. Hizo mella entonces “El Laberinto Español” del historiador inglés Gerald Brenan que descubría los orígenes de la guerra civil española. Fue entonces que entendí de dónde veníamos y qué había sucedido antes la pasividad de la profesora de historia Bonet con las explicaciones. Siempre que llegábamos a ese tema, retrocedíamos en bucle a los godos, a los griegos y a la revolución francesa.

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1976 Vinieron los Stones a tocar a Barcelona y poca cosa más. Dicen las crónicas que hubo palos de la policía para quienes se quedaron sin entrada y querían colarse, un clásico de los conciertos de la época. Hubo palos y también tiros porque unos se sabían con el control de la situación perdido y querían reconducirlo sacando la pistola cuando menos te lo esperabas, vi aparecer unas cuantas así de forma espontanea como esas rojigualdas que se llevaban en el reloj o adheridas al cuello de la camisa. 1976. Palos por reunión ilegal. Tiros en Montejurra entre carlistas y los que lo eran aún más que los otros. Cinco muertos en Vitoria durante una protesta obrera. Hacer trotar a los grises que eran gordos y viejos Ramblas arriba hasta que trajeron a los especialistas de Valladolid, jóvenes y violentos y con el distintivo del pañuelo amarillo al cuello. Luego, el activista vasco Pertur desapareció y aún no está claro quien lo hizo, si sus compañeros de ETA, en desacuerdo con la intención de su líder de poner fin a la lucha armada, o la Triple A. grupo encubierto de la policía para combatir a ETA de forma ilegal. A cada sobresalto nos veíamos de vuelta al redil, pero, al año de la muerte de Franco, aquel cambio parecía imparable:Sí, la reforma fue consensuada y tutelada por los dirigentes del entonces, que hicieron o obligaron a redactar la constitución del 78 a su gusto. Y sí, nos vigilaban (y vigilan) aquello que conocimos como poderes fácticos, imagino que el ejercito, la iglesia y grandes empresarios. Pero, al año de la muerte de Franco, se votó a favor de aquella reforma exprés, Carrillo la llamó “reforma de ruptura pactada”, que aceptaba el atado y bien atado de los nuevos mandamases, comenzando por el rey, que, rápido, le cogió el gusto al cargo y a las prebendas, como sus amigos políticos y empresarios. Llegó la tele en color y pasamos del país del zapato de mi abuela, al de la zapatilla deportiva, del pantalón de campana al pitillo, de los pelos largos al encrespado entre Dallas y Nueva Ola. Nos esperaban nuevos acontecimientos en aquel tiempo que fue un no parar de salir a la calle. La matanza de Atocha, la legalización del PCE, el regreso de Tarradellas y la manifestación de un milió de segadors que nos devolvió la Generalitat i l’estatut d’autonomia. El Barça volvió a ganar al Madrid 0 a 2 a domicilio (aunque la liga fue de nuevo de los blancos). Y Cruyff se puso a fumar, a vender pinturas y a lanzar los saques de esquina.

Aquí una selección musical del 76

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16 Festes de Gràcia, Plaça Joanic

Imatge

Joanic 16

6.5 euros entrepà i beguda.
Pakistano” crida un italià amb pinta de boy-scout a un company davant de l’amo del bar.
Brexit” crido jo mentre imagino el barri convertit en paradís fiscal.
“Lliure circulació de divises”, canten les carns molsudes i morenes que acaben d’arribar.
Cervesa fresca”, proclama l’amo del bar.
“Anem per feina“, pensa la homeless que tira cap a la plaça, mostrant la vora d’unes calces blanques per damunt d’uns texans gastats.
La línia 4 duu més passatgers de la platja que de la banda de la Trinitat.
La parròquia canvia l’ànima per panades argentines que tenen totes el mateix gust.
La Sara arriba i tirem cap a casa.
Dormir“, podria expressar la fatiga d’un treballador sortint de l’estació.
D’altres, vermells del sol, arrosseguen neveres i para-sols.
La plaça Joanic és una veu constant. Un banc de peixos.
El tren que circula per sota nostre aixeca un núvol d’aire calent.

boca de metro

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Cuando se jodió lo nuestro (hacia 1991, según parece)

Siempre llega ese momento. Has llevado el pelo largo, o chollas, greñas, como quieras llamarlo, te lo has cortado y te has dejado la cabeza como un huevo, has lucido vaqueros y camiseta, luego vestido de tejido fino, botas de escalador, pendiente en la oreja, cara de bobo de ojos claros, labios llenos y boca con el gesto lánguido como la del lento con los reflejos pero que tanto excitan a las chicas. Has pasado de tocar para tus colegas de universidad a llenar estadios y dejar gente en la calle, de dar entrevistas para fanzines a permitirte el lujo de decir que odias la MTV (a pesar del Unplugged de marras, como todos). Te has mantenido fiel a tus principios y a tus compañeros de banda. Mantienes intacto tu budismo, tu dieta vegetariana sin tener que dar demasiado la vara, ya no fumas y bebes con moderación, perdiste tu virginidad con tu amigo con el que aún follas sin practicar demasiadas fantasías ahora que puedes, vas al gimnasio y te mantienes en forma sin pensar que lo haces para poder darlo todo en el escenario durante dos horas largas, durante lo que dure la gira, doscientos conciertos al año de media hasta que un día dirás basta. Lo tienes todo a tus pies. Hasta el talento y la inspiración que te acompañan en el ascenso al clímax. Entonces llega ese momento parecido al cóctel de fruta, a la foto graciosa que pretende esconder algún tipo de enigma, al truco o trato que no te esperabas cuando llaman a la puerta y reconoces a lucifer disfrazado de tu mejor amigo. Las palomitas por el suelo con la miel o la mierda que le hayan puesto encima ensuciando tu parqué de secuoya criada en presunta libertad vigilada. La gente corriente y alegre entra en tu vida y te convierte. En un club de la lucha de juguete. Por ejemplo. Y donde hubo erizos ahora hay nubes de azúcar y donde hubo timbres corrientes ahora hay gente dando palmas para avisar al camarero de la gran pajarita y en camiseta imperio que os entra una nueva ración de lo que sea, royalties bajos en grasas, rebozados de proximidad, lo que te ponga la conciencia a mil siempre en la dirección correcta y etc…. Cuándo se jodió? Te preguntas porqué me pregunto. La gente feliz brilla alrededor, forma una gran pira feliz. Supongo que se trata de eso. Supongo. Feliz Sant Juan Michel S. ahí dónde lo quemes.

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Divendres 4 i Sonic Youth

Fred, taquicàrdia, pluja i Sonic Youth.
Tothom hauria de veure Sonic Youth en directe un cop a la vida. Imagino que molta gent no sap ni qui són ni l’interessa si s’assabenten que són uns músics de Nova York amants del punk i la distorsió. Jo els he vist cinc vegades i puc repartir les altres quatre vegades amb aquells que no els han pogut veure pels motius que siguin i es moren de ganes. Però ja no és possible des que la baixista Kim Gordon i el guitarra Thurston Moore van partir peres com a parella i el grup es va separar. En concert eren la tempesta perfecta si parlem de soroll i electricitat, un milfulles de grunys i melodies que eren bandera dels seus fans. Recordo el bolo del Primavera 2003 sota l’aiguat a la plaça del Poble Espanyol. Van tocar després dels mítics Television que m’havien fet plorar de l’emoció. Després de la filigrana de Tom Verlaine, Sonic Youth ho havia de fer miques tot. L’energia, el feedback com mètode, la sincronia presonera del temps, cada cançó era una peixera, una mirada de llum platejada en la pluja. La ruïna falsa del poble espanyol disparava ombres sobre nosaltres i la ciutat es convertia en un abocador de pluja elèctrica i colors de nit. Les llambordes del terra escopien brills i nosaltres cremàvem com encens per a joves blancs dispersos. En un mar de caps molls, Sonic Youth era el soroll de les ferides quan cauteritzen, el crit que fa el silenci quan l’aïllen. Un moment d’incandescència fosca.
Avui era un dia perfecte per l’abús de guitarres i els missatges indolents. Per a la postal d’una ciutat que quan es mulla s’estova i s’esquerda. Pel poder dels colors que traspua la instantània. I pel batec del cor que continua picant al pit sense saber per què. Potser és per la tardor que ja s’acosta.

[Kim]
Kool Thing sittin’ with a kiddie
Now you know you’re sure lookin’ pretty
Like a lover not a dancer
Superboy take a chance here
I don’t wanna, I don’t think so
I don’t wanna, I don’t think so

Kool Thing let me play it with your radio
Move me, turn me on, baby-o
I’ll be your slave
Give you a shave
I don’t wanna, I don’t think so
I don’t wanna, I don’t think so
[Chuck D]
Yeah, tell’em about it,
Hit’em where it hurts
Hey, Kool Thing, come here, sit down
There’s something I go to ask you.
I just wanna know, what are you gonna do for me?
I mean, are you gonna liberate us girls
From male white corporate oppression?
Tell it like it is!
Huh?
Yeah!
Don’t be shy
Word up!
Fear of a female planet?
Fear of a female planet?
Fear, baby!
I just want to know that we can still be friends
Come on, come on, come on, come on let everybody know
Kool thing, kool thing

When you’re a star, I know you’ll fix everything
Now you know you’re sure lookin’ pretty
Rock the beat just a little faster
Now I know you are the master
I don’t wanna, I don’t think so
I don’t wanna, I don’t think so

Kool thing walkin’ like a panther
Come on and give me an ans
wer
Kool thing walkin’ like a panther
What’d he say?
I don’t wanna, I don’t think so
I don’t wanna, I don’t think so

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