Sexual Healing – Marvin Gaye / The Hot 8 Brass Band (1982 – 2015)

Triple platí i sis milions de còpies venudes del disc per haver de morir. Després d’anys i panys d’arrossegar-se pel món de la música, la llegenda dels 60’s Marvin Gaye tornava a la primera plana amb aquest triomfal “Midnight Love” per acabar de mala manera. Un record pel Fèlix Fernández de Castro cada vegada que l’escolto en aquelles matinals de dissabte fent deures de periodisme a casa seva.

. Un exemple, també, que amb una bona cançó pots fer de tot.

Get up, get up, get up, get up!
Wake up, wake up, wake up, wake up!

Oh, baby now let’s get down tonight

Ooh baby, I’m hot just like an oven
I need some lovin’
And baby, I can’t hold it much longer
It’s getting stronger and stronger

And when I get that feeling
I want sexual healing
Sexual healing, oh baby
Makes me feel so fine

Helps to relieve my mind
Sexual healingbaby, is good for me
Sexual healing is something that’s good for me

Share Button

Rock Springs – Richard Ford (1987)

“El pensaba que ella regresaría un día al hogar, y que la vida volvería a comenzar. Pero yo me había hecho a la idea de que las cosas acaban y jamás vuelven a empezar, lección nada difícil de aprender cuando no se ha visto sino eso en el entorno. Y en aquel momento me pregunté únicamente si mi madre me había mentido alguna vez, y – si lo había hecho – en qué…”

rock-springs

Richard Ford reflexionaba hace unos días sobre la victoria del presidente Trump en un artículo en El País. Podemos darle las vueltas que queramos, pero siempre ha ocurrido igual con los candidatos favoritos y los pretendientes.Damos el éxito a uno y gana el otro. Pasó con Ronald Reagan ¿Cómo van a poner a semejante actor chusco de presidente? Lo fue. Llegó Bush padre para aprovechar el derrumbe del muro soviético y encendió el asunto árabe. Llegó de Arkansas el outsider Clinton para batir contra pronóstico al héroe de la guerra del Golfo. Ocho años después, reaparece Bush padre reencarnado en el hijo para derrotar al glamouroso Al Gore y continuar con la faena en Oriente Medio. Ellos, quienes sean, se lo guisan y se lo comen, esperan su turno para sus ocho años limitados de mandato. Esperan sabiendo que les llegará la tanda. ¿Cómo podía ganar Trump? Pregunten a sus ciudadanos. Seguro que muchos dirán que les importa un rábano.

Ford se pregunta por el fracaso cuando en el 87 describió las causas en los cuentos de este “Rock Springs”. Vidas devastadas sin principio ni fin, vidas elementales en cuanto a necesidades básicas, sobrevivir con el dinero justo, cualquiera de sus personajes podría aseverar que sin el mañana vivirían mejor. Repetición automática de los errores, delinquir, engañar sin cargo de conciencia, porque los planes son los que son. La gente de sus historias, practicantes de un carpe diem nihilista, no van a esforzarse por encontrar una solución. Ni aún menos ponerse a arreglar el país. Motel, coche robado, fantasías de minas de oro. Cambiar de faena, de un bar a una bolera o a una granja, de pareja, aquella por aquella otra que está igualmente desesperada. Reincidir. Robar. Aceptar la condena y hasta que le liberen. Venir de una guerra, meterse en otra y perder, por supuesto. ¿Cómo a esta gente va a importarles lo que pase en la Casa Blanca? Leyendo el libro vemos a Trump como una proyección social de esa gente, esa gente que no vota, por supuesto, que debe despertar el jueves de la votación preguntándose si hay algo importante qué hacer hoy y no recordar. ¿Realmente les va importar quién mande? Y por lo que parece son legión. A partir de aquí, los grupos de presión de arriba se reparten el pastel. Ocho años unos, ochos años otros. Y no hay más cera que la que arde.

Eye of a hurricane, listen to yourself churn.
World serves its own needs, dummy, serve your own needs.
Feed it off an aux speak, grunt, no strength.

Share Button

Sur la piste de danse – Laure Briard (2016)

Me encanta el francés y no lo puedo remediar.

laure-et-moi

Ya, no es nada original, porque parece que siempre sea lo mismo, pero también depende de como lo hagan. La cosa se arrastra de hace tiempo. Siento que me repito cuando explico las matinales de domingo con el viejo Ton Rovira pinchando en el comedor de casa los discos que traía de Francia. Brel, Brassens y Ferrer, la mítica delantera BBF que arrasaba con todo en ese momento y que fueron el primer germen de mi melomanía. Brel, Brassens y Ferrer a saco con los balcones abiertos hasta que mi madre nos enviaba a paseo, a Plaça Reial o a la Fundació Joan Miró. A donde nos llevara el viento con esas eres guturales franceses pegadas a la oreja. Así era imposible hacerle ascos al francés. Con el tiempo llegó el momento de conocer a Gainsbourg y a Michel Polnareff y Jacques Dutronc y más o menos todo lo que la industria francesa cuida y vende con su sello. Muy ellos, ellos. Entonces, cada año se sacan de la chistera alguno de sus productos homologados con su arrogancia de doble erre y ese mirar por encima del hombro tan suyo como si aún mandasen en el mundo.

Laure Briard, sí, la conocen en su pueblo, vino el otro día a Barcelona, tocó en un bar perdido de la Vila de Gràcia y nadie se dio por aludido (excepto el gran Miqui Puig, que por eso es grande). El disco que presentaba, “Sur la piste de danse”, tiene lo que le puedes pedir al francés: desidia pop e inflexiones guturales, el aroma de los sesenta en cuanto abre la voz y asoma France Gall y Francoise Hardy, el imaginario Gainsbourg en cuanto suenan los arreglos de cuerdas, Polnareff y Dutronc cuando la chica se pone eléctrica y si se pone experimental aparecen Stereolab, con el savoir-faire de Bertrand Burgalat o del último Benjamin Biolay. Laure obedece al libro de estilo que se sacaron de la manga en los 60’s cuando la chanson se cruzó con el pop. Entonces bouquet, cultura y conocimiento. Ahora romántica, ahora sarcástica, ahora displicente. 60’s, 70’s y más allá del 2000. Servido con un repertorio de canciones todas justas en proporciones, brillantes y evocadoras, con sus erres bien puestas, listas para bailarlas en la pista de baile, ¿dónde, si no?

El disco en Spotify

La entrevista de Town Feeling

Share Button

About A Girl – Nirvana / Cibo Matto (1989-1999)

És una d’aquestes cançons. Dins del seu magma particular, aquell que busca sortir-li a pressió de la boca, l’artista para i respira quan té clar què vol explicar, allò que el cou per dins. No vol problemes, relacions fàcils, un poema que encaixi als caps de pardals dels col·legues, potser que els pares l’acceptin, o simplement que s’acceptin entre ells i deixin la vida de motel i de barallar-se. Potser trobar algú amb la nit lliure. Sense amargor ni clissar gaire futur en res. A partir d’aquí, qualsevol reinterpretació del tema surt sola.Com canviar un jersei de coll alt per una camisa de quadres

I need an easy friend
I do with an ear to lend
I do think you fit this shoe
I do, won’t you have a clue?

I’ll take advantage while
You hang me out to dry
But I can’t see you every night
Free

I do

I’m standing in your line
I do hope you have the time
I do pick a number, too
I do keep a date with you

I’ll take advantage while
You hang me out to dry
But I can’t see you every night
Free

I do

I need an easy friend
I do with an ear to lend
I do think you fit this shoe
I do, won’t you have a clue?

I’ll take advantage while
You hang me out to dry
But I can’t see you every night
No, I can’t see you every night
Free

I do… [4x]

Share Button

Bolaño, Cercas & La Mort

Després de seguir l’embull de l’herència de Bolaño pels mitjans, avui, llegint de matinada “Soldados de Salamina”, trobo aquest fragment. Entenc l’assumpte dels bitllets, però no hi ha or al món que pagui el fet de poder deixar un moment de lucidesa al paper.

salamina

“Mientras comíamos Bolaño me hablo de la época en que había vivido en Gerona; minuciosamente me contó una interminable noche de febrero en un hospital de la ciudad, el Josep Trueta. Aquella mañana le habían diagnosticado una pancreatitis, y, cuando el médico apareció por fin en su habitación y él pudo preguntarle, sabiendo cuál era la respuesta, si se iba a morir, el medico le acarició un brazo y le dijo que no con la voz que con que se dicen siempre las mentiras. Antes de dormirse esa noche, Bolaño sintió una tristeza infinita, no porque supiera que iba a morir, sino por todos los libros que había proyectado escribir y nunca escribiría, por todos sus amigos muertos, por todos los jóvenes latinoamericanos de su generación -soldados muertos en guerras de antemano perdidas- a los que siempre había soñado resucitar en sus novela y que ya permanecerían muertos para siempre, igual que él, como si no hubieran existido nunca, y luego se durmió u durante toda la noche soñó que estaba en un ring peleando con un luchador de sumo, un oriental gigantesco y sonriente contra el que nada podía y contra el que sin embargo siguió peleando toda la noche hasta que despertó y supo sin que nadie se lo dijera, con una alegría sobrehumana que no había vuelto a experimentar nunca, que no iba a morir”.

Soldados de Salamina (2002)
pag 152

I (de nou) The Stranglers: “Everybody loves you when you’re dead”

Share Button